lunes, 15 de octubre de 2012

Credibilidad perdida


A finales del siglo XIX y principios del XX, aparecían por primera vez, competiciones de ciclismo en ruta como la Lieja-Bastogne-Lieja. Desde sus inicios, la bicicleta se ha visto como un deporte muy sacrificado, necesitado de un buen estado físico para practicarlo y de una mente fría para soportarlo. Para ello son necesarias muchas horas de entrenamiento,de conocimiento y  dedicación con el instrumento que ayudará al ciclista a llegar hasta lo más alto, su bicicleta. 

Por desgracia, en las dos últimas décadas todo ese esfuerzo que tenía que hacer el ciclista para recorrer las etapas está siendo alterado por un factor como es el dopaje. El expediente de la USADA (Agencia Antidopaje de Estados Unidos) sobre el caso del siete veces campeón del Tour de Francia, Lance Amstrong, ha sido la gota que ha hecho derramar el vaso. El mundo del deporte y en especial el que rodea al ciclismo en ruta, ha visto como su máximo estandarte en los últimos años está siendo desacreditado cada vez más y más. El deportista americano ha sido acusado de utilizar según el informe de la USADA "el más sofisticado programa de dopaje conocido hasta la fecha junto con su equipo el US Postal". No es la primera vez que a Lance Amstrong se le acusa de utilizar sustancias dopantes, aunque sin duda alguna éstas son unas acusaciones muy severas que deberá afrontar tarde o temprano el ex-ciclista americano. Este no es más que otro triste episodio del dopaje en el ciclismo.

El problema reside en que en los últimos años han sido muchos los acusados de utilizar el dopaje para mejorar su rendimiento en competición como los casos de Jan Ullrich, Marco Pantani o Alberto Contador entre otros. La gran mayoría de ellos no han aceptado nunca el hecho demostrado de que habían tomado este tipo de productos, pero la realidad ha sido otra. Los ciclistas,  dirigentes y médicos de los equipos han jugado en los últimos años a intentar acercarse, sin pasarse, a la línea que separa lo legal de lo ilícito, el dopaje ciclista del ciclismo real. El contratiempo para todos ellos ha sido que ese margen es muy estrecho y la justicia al final les ha cazado.

Llegado a este punto, ¿cuál podría ser el problema para que  muchos ciclistas necesiten doparse? Posiblemente la exigencia de las competiciones como el Tour, con 3.479 Km de recorrido en tan solo 20 etapas. O quizás el escaso descanso que tienen los ciclistas que hace casi inhumano poder soportar ese sobre esfuerzo. Sea cual sea el motivo por el que algunos necesitan utilizar el dopaje, éste deporte tan apasionante debería cambiar su organización y su forma de trabajo para intentar evitar lo que cada vez se hace más notable, que es una falta de credibilidad hacia sus deportistas y hacia su propia imagen.





No hay comentarios:

Publicar un comentario