domingo, 16 de diciembre de 2012

'Alto al fuego'


Estados Unidos, ha vuelto a vivir otra vez más, una masacre indiscriminada en uno de sus centros educativos. Esta ocasión, los sucesos se han desarrollado en una escuela de primaria de NewTown, en el estado de Connecticut, a manos de un joven de 20 años. La mañana del viernes, tras asesinar supuestamente a su madre, Adam Lanza entró por la fuerza en dos clases del colegio Sandy Hook donde se ensañó disparando contra los alumnos y el personal del centro que allí había. Durante el asalto, el joven arrebató la vida de 20 niños y un total de 6 adultos, entre los que se encontraba el director y la psicóloga del centro. Tras los atentados, Lanza se quitó la vida antes de ser capturado por la policía, quien ha informado que el joven disponía de chaleco antibalas, dos pistolas y un rifle de los que usa el ejército en Afganistán o Irak. Ésta ha sido la última matanza de las 18 que han ocurrido en este país desde los sucesos de Columbine en 1999.

Como ocurre cada vez que pasa un acontecimiento similar, son muchas las voces que claman a favor del mayor control de armas de fuego. Pero en EEUU, este debate casi siempre va a caer a favor de los partidarios de la Segunda Enmienda de la Constitución, que permite la tenencia lícita de armas. Tanto la NRA (Asociación Nacional del Rifle) como los principales distribuidores y vendedores de armas, financian en gran parte las campañas electorales de los partidos políticos más importantes, además de ser una de las “armas” de presión más contundentes que influyen sobre el Congreso. Con tales poderes, parece muy difícil que, Republicanos y Demócratas, acaben accediendo a modificar la Segunda Enmienda. Pese a la relativa facilidad con la que se puede acceder a tener un arma, el joven Lanza, con sus 20 años, no pudo obtener legalmente sus pistolas, ya que, el estado de Connecticut es uno de los más severos en la venta de estos productos bélicos. Aun así, pudo acceder, con cierta facilidad, a ellas ya que al parecer, pertenecían a un familiar.

Este dramático acontecimiento ha vuelto a platear serios problemas al poder de EEUU, puesto que la decisión sobre la remodelación de una ley y tradición tan antigua como es la tenencia de armas, es mucho más difícil de lo que se pueden imaginar. Tanto Obama y su partido, como el bando más conservador, el Republicano, deberían sentarse con seriedad y convencimiento de sus objetivos, para debatir las posibles medidas cautelares, si es que las hay para ambos, para que este desastre “tan común” en Estados Unidos no vuelva a ocurrir. Pero. por desgracia, está sucediendo todo lo contrario. Según un informe de una fuente del comercio de armas, la  NICS, en lo que va de año se han vendido 16.800.000 de armas de fuego, el doble de los 10 años atrás.

Además de modificar su legislación para la adquisición legal de armas, la sociedad estadounidense debería comenzar a demostrar por qué es la primera potencia mundial. Cuando algo sale mal, se debe buscar una solución y arreglarlo lo antes posible. Por ello, todas las masacres desde 1999 que se han llevado consigo la vida de decenas de personas inocentes, deberían servir para que la gente de EEUU se dé cuenta de que tener una pistola no te hace más poderoso que el otro, sino que te convierte en una persona más peligrosa para el conjunto de la sociedad.





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